Y dionisio abrio su mente, secreta
con su quinesis profunda empujó sus
letras
y lo sumió en su mundo de ayeres
en donde danzan los fantasmas del
pasado.-
Una tras otra, te vio llegar serena
sueño delirante como el vapor de su
café
viendo la almendra marrón de tus ojos
y al jazmin oloroso de tu piel.-
Aun no estabas y él te había
inventado
te haz creado y a él lo haz olvidado
como a un mecano de los sentidos
hecho deshecho y vuelto a hacer.-
Te sientas junto a él, callada
y posas tu tierna mano en su pecho
torso brioso caliente por el licor
y con un suspiro profundo, se deja
llevar,.
Le paseas por el recuerdo del ayer
le dibujas en la boca futuros que traer
en las manos la llave le das del creer
y en el alma la certeza de volverte a
crear.-
Dionisio le abandona adormecido ya
no hay quimeras ni de hoy ni de ayer
no hay fantasmas que danzan en humedad
sólo el sueño en su entera y cruel
bastedad