martes, 31 de marzo de 2015

Detente.-



Solo en mi habitación
Solo la luna acariciándome
Solo la música hablándome
Solo con tu canción.-

Detente por favor
No denudes mas mi alma
No desnudes mi corazón
No lo desnudes que me da pavor.-

Solo y a media luz
Alba luna que recorta mi piel
Tenue blancura de tu sonreír
Suave roce al beso pedir.-

Detente por favor
Déjame volar con mi canción
Deja intacta mi armazón
No rompas el hierro de la razón

Solo después de creer
Solo de cansados días de andar
Solo de la gente que no me deja ver
Solo y cansado de correr.-

Detente por favor
No llegues al centro de mi razón
No rompas el cristal oscuro
El cristal que acuna una canción.-

Solo en el andamio de mi ayer
Solo en las alas de mis sueños
Solo en lo que quema mi piel
Solo siempre solo me haz de ver.-

Detente por favor
No quites mi escudo ni mi espada
Que guerrero naci en los brazos
Y en guerrero me  he de morir.-

Detente por favor…..
Debes detenerte ante el muro de mi voz.-

domingo, 29 de marzo de 2015

La Playa



Huellas en la arena
De una lejana playa
Donde el tiempo se detuvo
Cuando dije , amor.. no te vayas.-

Pesadillas que me siguen
Veo sus ojos en este mar
Ríos que corren raudos
Aguas que no me dejan amar.-

Blanca espuma de la mar
Borrando tu huella al besar
Las arenas de mi cuerpo
Que luego te vuelven a pensar.-

Sueños locos que no despiertan
Pasos nocturnos en el mar
Te duermes aun en mi pecho
Con cada luna que te ve llegar.-

Sal de brisa nocturna
Estrellas que en un solo momento
Azotan mi mente que te piensa
Dejando en paz a mi cuerpo.-

Fui un arrollo calmo
Fui furia de tempestad
Fui arrullo para tu sueño
Fuiste pasión de verdad.-

Huellas en la arena del mar
El abrazo en la brisa nocturna
Rastros de los cuerpos en la arena
Amando hasta las horas diurnas.

Dorado disco colándose en la mente
Robando el aroma de tu piel
Aun extrañando amor mío
Hasta tu deseo tan fiel.-

domingo, 22 de marzo de 2015

Caminante





Caminando una estrecha calle
de altos álamos y verde olivo,
encontré a un corazón tan herido
que al sólo verle le pregunté

Dime pues corazón herido,
¿Quién a quitado tu razón?
dime pequeño confundido,
¿Por qué no cantas tu canción?

Mirome el corazón herido
con ojitos de gran pequeñez,
y tratando de no mirarme
su ladina alma desnudó.

“Te he de decir caminante,
que he caído en un error
tenía copas rebosantes
y alegrías en mi derredor

Caminé por nuevos senderos,
encontrándome una flor,
con ojitos de oscuro lucero
y en sus labios una canción.

Mi jardín lo creía sec
sin una húmeda gota de amor,
creí en ella encontrar el remedio
remedio para este inmenso dolor.

Corté su talle y volé muy lejos
y en el vuelo se me cayó,
volví a mi jardín tan verde,
aquel que seco creía yo...”

Pero, dime corazón herido
¿Cuál ha sido tu error?
¿El vivir lo que no has vivido?
¿O el querer cortar una flor?


“Te he de decir caminante,
que engañé hasta tu corazón,
yo no soy corazón herido
y no erré al cortar esa flor...”

miércoles, 18 de marzo de 2015

Egipto vencido



En una pirámide escondida del tiempo,
una doncella a oscuras, descansaba dormida.
Despuntando el día, tan de pronto amanecía,
un tenue rayo de luz, un día, tímido se coló
afuera guerra, hambre, noche y sufrimiento
de un imperio luchador, para no estar muerto.

La oscuridad, ahora ya era sólo penumbras,
la pirámide, poco a poco se iluminaba toda;
primero su cara, luego su corazón y su alma,
después su cuerpo, su cabello, todo con calma,
sus labios secos, se tornaban carmesíes, rojos
pues la luz del sol ya estaba en sus bellos ojos.

La penumbra escondida, ya se marchaba,
mientras los bloques, de colores se iban pintando
oro y púrpura, piedra rica, marfil y ónice
todo adornado, el tranquilo espacio de ella,
la doncella de ojos verdes, hermosa despertaba
mientras sus damas, prestas la preparaban.

En una pirámide, escondida ya del tiempo,
donde el hermoso sol en rayos, ya no se colaba,
peinaban a Cleopatra y pronto la perfumaban,
con ricos trajes, las doncellas la encaminaban,
para a Egipto dominar, para que la adoraran.

La guerra y el hambre, el sufrimiento y la sed,
todo en el Imperio, de pronto todo se detuvo,
al ver a una hermosa dama de ensueños, surgir
de la pirámide que ayer triste y solitaria dormía
la mujer, la amante fiel de Egipto ya emergía.

Dominó con su mirada a la fieras del desierto,
acarició a Egipto de Norte a Sur y Este a Occidente,
su palabra, como real bálsamo al desierto ella dio
entregándose al Imperio tiernamente al oído habló
y en su vientre, en su pecho y en su alma habitó

Egipto gimió, Egipto se entregó, Egipto el Imperio
ayer guerrero, límite de todo, dueño y Emperador
sobre el cuerpo de la amada Cleopatra, suave murmuró
dibujando los oasis, nuevos tronos del deseo y el amor
Egipto el Imperio, el hombre, a su hermosa dueña protegió